Crisis financiera: ¿principio del fin del capitalismo?
Creo que, por el momento, lo que se está viviendo en el mundo financiero no es más que una demostración de que el sistema está vivo y potente. Su hegemonía sigue siendo efectiva, es decir, no necesita ser impuesta mediante luchas sino que sus creencias y prácticas se reproducen de manera irreflexiva como formas técnicas de racionalidad; basta ver lo que sucede con los “mercados”. Más aún, está logrando el objetivo de aumentar su autonomía operativa sin tener en cuenta externalidades (consecuencias prácticas sobre la gente y sobre las finanzas de los Estados) ni las preferencias de sus clientes ni la de sus propios empleados y trabajadores y menos aún el impacto sobre los propietarios de las viviendas que, de alguna manera, dieron señal de largada al ajuste actual. Basta también observar con el miedo con que están actuando todos los agentes económicos, como quién se previene de una pandemia imparable, empezando por los propios gobiernos de los países ricos. El meta-objetivo del sistema es preservar y agrandar su autonomía de decisión para lo cual veremos prontamente la incorporación de nuevos estándares en las prácticas de la industria financiera y en su relación con los Estados de modo tal de efectivizar los ajustes, correcciones y cambios de precios relativos necesarios para que todo siga adelante. Como resultado provisorio, lo que puede esperarse es una nueva y mayor inclinación de la cancha…a su favor.